Archive for the ‘Monumentos’ Category

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Casa del Cordón

04/02/2010

Casa del Cordón

El Palacio de los Condestables de Castilla conocido popularmente como Casa del Cordón. Denominada así por el cordón franciscano que enmarca su portada principal como un nexo entre los escudos nobiliarios. Fue mandada construir por los Condestables de Castilla. Su núcleo original es del siglo XV y se le atribuye a Simón de Colonia aunque con el paso del tiempo ha sufrido una serie de transformaciones.

El palacio cuenta con una ilustre historia. Aquí recibieron los Reyes Católicos a Colón a su regreso de su segundo viaje a América, aquí se reunieron las Cortes en 1515 para acordar la unión de Navarra con Castilla, aquí se alojaron todos los Austrias.

El edificio constituye la mejor muestra de la arquitectura civil burgalesa, y en él destaca su fachada, con dos torres cuadrangulares que flanquean un baluarte de pináculos y su claustro.

Rehabilitada en los años 90, actualmente es sede de una entidad bancaria. Se puede visitar el patio en el horario de la oficina bancaria que lo ocupa.

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Teatro Principal

04/02/2010

Teatro Principal

El Teatro Principal de Burgos es un gran edificio exento situado al comienzo del Paseo del Espolón, frente al palacio de la Diputación Provincial. De estilo isabelino, su construcción comenzó en 1843 bajo la dirección de Francisco de Angoitia y fue inaugurado en 1858. Desde su inauguración y hasta 1956 albergó gran número de conciertos y espectáculos. En el mismo edificio se encontraba el llamado Salón de Recreo, que aún se conserva. Tras la reforma de 1997, realizada bajo la dirección del arquitecto José María Pérez González, el edificio ha recuperado una variada programación de danza, teatro y música dependiente del Instituto Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Burgos.

En el mismo edificio hay una biblioteca, una sala de exposiciones y una sala de conferencias, la Sala Polisón.

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Arco Santa María

04/02/2010

Arco Santa María

 

El Arco de Santa María es uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad de Burgos. Una de las antiguas doce puertas de acceso a la ciudad en la Edad Media, comunica el puente de Santa María, sobre el río Arlanzón, con la plaza de San Fernando, donde se yergue la catedral.

Construido inicialmente en el siglo XIV, en el siglo siguiente, concretamente entre 1536 y 1553, fue remodelado totalmente por Juan de Vallejo y Francisco de Colonia, dando lugar a la entrada realizada con la típica piedra caliza blanca burgalesa,en esta ocasión proveniente de las canteras de Hontoria de la Cantera que puede contemplarse en la actualidad. Una puerta más simple debió de existir con anterioridad, ya que el Poema del Mio Cid la cita como el punto de entrada y salida de la ciudad empleado por el Cid cuando le reclamaban sus correrías guerreras. El Arco estuvo ocupado por el Consistorio burgalés hasta la construcción de la nueva Casa Consistorial (obra de Fernando González de Lara) en el siglo XVIII. Entre los años 1878 y 1955 fue sede del Museo Arqueológico Provincial de Burgos y en 1943 fue declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional.

En la actualidad está abierto al público en calidad de Centro Cultural Histórico Artístico, con espacios museístico y para exposiciones temporales.

La puerta fue concebida a manera de gran arco triunfal, con organización de retablo labrado en piedra y con un remate almenado a modo de castillete, lo que hace del conjunto un monumento arquitectónico bastante singular. En las seis hornacinas principales, dispuestas en dos cuerpos y tres calles, se encuentran personajes importantes de la historia de la ciudad y de Castilla: los Jueces de Castilla (Nuño Rasura y Laín Calvo); los condes Diego Rodríguez Porcelos, fundador de la ciudad, y Fernán González, primer conde independiente de Castilla; el Cid; y el emperador Carlos I, a quien dedicó la ciudad el Arco para congraciarse con él tras las revueltas comuneras.

Sobre ellos, con bultos de menor tamaño, se sitúan dos maceros municipales en los extremos de una balconada abalaustrada y el ángel custodio de Burgos sosteniendo una reproducción de la ciudad. Presidiendo todo se encuentra la Virgen Santa María, patrona de Burgos como defensora de la ciudad.

El autor de las estatuas es el escultor Ochoa de Arteaga. El paramento está tachonado de aspilleras, lo flanquean dos torres cilíndricas y lo rematan cuatro escaraguaitas o garitas decorativas.

El arco está cubierto con una bóveda de crucería, accediéndose a esta bóveda por un arco de medio punto, en cuyo intradós hay restos de pinturas alegóricas del siglo XVII, en la fachada principal, y por otro trespuntado en la fachada posterior. La fachada posterior, sencilla, data del siglo XIV; en ella hay una galería de piedra bajo el tejado, sostenida por ménsulas de madera.

En el interior del Arco, unas escaleras de origen medieval dan acceso a la sala principal, reformada en la actualidad, aunque conserva un fragmento de yeserías mudéjares; en esta sala destaca un gran mural del pintor burgalés José Vela Zanetti. La sala, que ocupa dos plantas, está cerrada por una cristalera decorada con el escudo de la ciudad.

Desde ésta se puede acceder a la Sala de Poridad, salón octogonal en el que se reunía el concejo de Burgos hasta 1780. Esta sala tiene un bello artesonado mudéjar, y alberga recuerdos de la ciudad: el cuadro “El Cid y Doña Jimena” del artista burgalés Marceliano Santa María; un hueso del Cid Campeador; la medida patrón de la vara castellana; la antigua puerta blindada de acceso al archivo del Arco, etc.

En la planta superior, accesible por una escalera de caracol, se ubica, en una pequeña habitación, el Museo de Farmacia. La colección de tarros de boticario procede del desaparecido Hospital de San Juan, cuya botica fue de las más importantes de España, regida por farmacéuticos como Fray Tomás de Paredes y Fray Esteban de Villa.

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Monasterio de las Huelgas

04/02/2010

Monasterio de las Huelgas

El Monasterio de Santa María la Real de las Huelgas fue fundado en 1187 por el rey Alfonso VIII de Castilla para acoger la primera comunidad femenina cisterciense de España. Posteriormente, fue Panteón Real de Castilla. Su abadesa disponía de poder absoluto sobre numerosas villas, tierras y siervos, llegando a acuñar moneda propia. En la actualidad, acoge el mejor museo de telas medievales del mundo.

Otro componente del Monasterio es el Panteón Real, situado en la Capilla de Santa Catalina. Destaca el doble sarcófago, decorado con escudos de Alfonso VIII y su esposa Leonor de Inglaterra. Resulta curioso el cráneo del llamado “rey-niño”, hijo de doña Leonor. El pequeño resultó herido por una teja mientras jugaba; se le realizó una trepanación, pero, desgraciadamente, murió a los dos días a causa de una infección Por último decir que, Ya bien entrada la primera mitad del siglo XIII se emprendió la segunda construcción, la gran obra del templo actual, claustro y dependencias anejas – sala capitular, refectorio y cilla edificadas durante el reinado de Fernando III.

La iglesia es de tres naves y crucero, con cinco capillas absidiales, de estilo cisterciense. En el interior tiene retablos renacentistas y barrocos, y sillerías.

Más o menos de la misma época es el ya gótico claustro de San Fernando, por el rey que lo mandó construir (Fernando III el Santo, rey de Castilla y León, h.1201-1252). Su decoración con lacerías y atauriques moriscos, pavos reales y estrellas, queda delicadamente enmarcada por las bóvedas de cañón apuntado de sus galerías.

Lla Sala Capitular guarda el Pendón de la Batalla de las Navas y varios sepulcros.

El claustro románico, denominado “Claustrillas”, tiene las capillas anejas de la Asunción y Santiago, de traza mudéjar.

La capilla de la Asunción, donde debieron celebrarse las primeras misas del monasterio. Dice la tradición que en esta capilla se armaba caballeros a los príncipes de Castilla. De darles el espaldarazo se encargaba el Santiago sedente que, con brazos articulados y blandiendo la espada, puede contemplarse en el recinto. La talla data del s. XIII.

El exterior del Monasterio dibuja su fuerte torre defensiva y restos del recinto amurallado. Rodeado de una muralla almenada, monasterio de traza románica y gótica, tiene un museo de tejidos medievales, pinturas, arquitectura mudéjar y sepulcros. Tienen un pequeño obrador.

Claustro antiguo

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Cartuja de Miraflores

04/02/2010

Cartuja de Miraflores

 

La cartuja de Miraflores está edificada sobre una pequeña colina en pleno parque de Fuentes Blancas, a sólo tres kilómetros de Burgos. Es una zona de gran riqueza forestal, atravesada por el río Arlanzón, que se abre paso entre álamos y chopos en su camino hacia Burgos. Sobre las copas de los árboles destacan los esbeltos pináculos de la iglesia de la cartuja.

Su fundación data del año 1442, cuando el rey Juan II de Castilla donó su palacio de caza a la Orden de la Cartuja y comenzaron las obras a expensas del rey. Sin embargo, fue su hija, la reina Isabel la Católica, quien terminó las obras.

La cartuja de Miraflores alberga en su interior verdaderas joyas de arte gótico tardío, como el conjunto de la iglesia, el retablo de madera policromada y los sepulcros reales, obra del maestro Gil de Siloé. También son de admirar la sillería gótica del coro de los Padres, obra de Martín Sánchez de Valladolid, y la sillería renacentista del coro de los Hermanos, obra de Simón de Bueras. En una de las capillas laterales se venera la famosa escultura de san Bruno, obra de Manuel Pereira, de comienzos del siglo XVII. Junto a la puerta de entrada a la iglesia puede admirarse una tabla de la Anunciación de Berruguete y enfrente un tríptico flamenco de la Pasión.

Los cartujos han permanecido ininterrumpidamente en la Cartuja de Miraflores desde su fundación.

          

             Retablo de la Cartuja                                           Vista de la Cartuja nevada

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Castillo de Burgos

04/02/2010

El Castillo

El castillo de Burgos se encuentra en el cerro de su nombre elevado 75 m sobre el nivel de la ciudad. Levantado por el conde Diego Rodríguez en los tiempos de la Reconquista, año 884, aunque ya existieron fortificaciones más antiguas.

Hoy es un parque de recreo con calles dedicadas a poetas. La reconstrucción parcial de la fortaleza ha permitido su habilitación como museo, abierto al público en 2003, o centro de interpretación, pudiendo visitarse también el pozo y las galerías subterráneas, conocidas como Cueva del Moro .

Elementos destacados: murallas exteriores, foso, puertas y pozo.

HISTORIA:

Tras los inicios en tiempos del conde Diego Rodríguez, la importancia creciente de la ciudad exigía una gran fortaleza, cuyo perímetro está perfectamente documentado. Los viajeros medievales relatan unánimemente la sensación de fuerza y de seguridad que ofrecía. Probablemente durante el reinado de Alfonso VIII de Castilla se produce la primera gran transformación, participando expertos alarifes al gusto mudéjar de la época. El rey castellano Enrique IV emprende la segunda reforma, fundamentalmente de embellecimiento, con objeto de transformarlo en palacio: salones, aposentos y capilla.

“Los reyes de Castilla, teniendo aquella fortaleza, tienen título al reyno, e se pueden con buena confianca llamarse reyes dél, porque es cabeca de Castilla e cámara de los reyes.”[3]

 

Presos insignes: La fortaleza fue utilizada como cárcel, estando ocupada por los reyes García de Galicia y Alfonso VI de León, así como por Tomás de Gournay, asesino del rey Eduardo II de Inglaterra.

Durante la Edad Moderna y por causa tanto de la evolución de las técnicas militares, como por la lejanía de los escenarios bélicos, pierde su antigua función defensiva. En su recinto se asentó la primera escuela de formación para artilleros que ha habido en España, llegando a fabricar veinte quintales de pólvora diarios en 1542. Se trataba de actividades secundarias.

El conocido como palacio de Alfonso X fue habitado por Juan II de Castilla y también por su padre Enrique III de Castilla.

Un incendio acaecido en 1739 supuso la destrucción del interior, viguerías, techumbres y artesonados. Su acondicionamiento durante la Guerra de la Independencia, entonces la ciudad recupera su posición estratégica, fue efímero pero supuso una importante transformación del recinto. Utilizado esporádicamente durante las guerras carlistas, también se usó a lo largo de la guerra civil, instalándose allí la defensa antiaérea de la ciudad.

Reconstruccion del Castillo

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Catedral de Burgos

03/02/2010

CATEDRAL DE BURGOS

  

La Catedral de Santa María de Burgos es un templo católico dedicado a la Virgen María. Su construcción comenzó en 1221, siguiendo patrones góticos franceses. Tuvo importantísimas modificaciones en los siglos XV y XVI: las agujas de la fachada principal, la Capilla del Condestable y el cimborrio del crucero, elementos del gótico avanzado que dotan al templo de su perfil inconfundible. Las últimas obras de importancia (la Sacristía o la Capilla de Santa Tecla) pertenecen ya al siglo XVIII, siglo en el que también se retiraron las portadas góticas de la fachada principal. El estilo de la catedral es el gótico, aunque posee, en su interior, varios elementos renacentistas y barrocos. La construcción y las remodelaciones se realizaron con piedra caliza extraída de las canteras del cercano pueblo burgalés Hontoria de la Cantera.

En la catedral se conservan obras de artistas extraordinarios, como los arquitectos y escultores de la familia Colonia (Juan, Simón y Francisco), el arquitecto Juan de Vallejo, los escultores Gil de Siloé, Felipe Bigarny, Rodrigo de la Haya, Martín de la Haya, Juan de Ancheta y Juan Pascual de Mena, el escultor y arquitecto Diego de Siloé, el rejero Cristóbal de Andino, el vidriero Arnao de Flandes o los pintores Alonso de Sedano, Mateo Cerezo, Sebastiano del Piombo o Juan Ricci, entre otros muchos.

El diseño de la fachada principal está relacionada con el más puro estilo gótico francés de las grandes catedrales de París y Reims, mientras que el alzado interior toma como referencia a la Catedral de Bourges. Consta de tres cuerpos rematados por dos torres laterales de planta cuadrada. Las agujas caladas de influencia germánica se añadieron en el siglo XV y son obra de Juan de Colonia. En el exterior son sobresalientes también las portadas del Sarmental y la Coronería, góticas del siglo XIII, y la portada de la Pellejería, con influencias renacentistas-platerescas del siglo XVI.

Numerosos son los tesoros arquitectónicos, escultóricos y pictóricos de su interior. Destacan:

  • El grandioso cimborrio gótico-plateresco, alzado primero por Juan de Colonia en el siglo XV y reconstruido por Juan de Vallejo en el XVI.
  • La Capilla del Condestable, maravilla del gótico isabelino, en la que trabajaron la familia Colonia, Diego de Siloé y Felipe Bigarny.
  • El minucioso retablo gótico hispano-flamenco de Gil de Siloé para la Capilla de Santa Ana.
  • La sillería del coro, obra renacentista plateresca de Bigarny.
  • Los relieves tardogóticos de la girola, de Bigarny.
  • Los numerosos sepulcros góticos y renacentistas.
  • La renacentista Escalera Dorada, de Diego de Siloé.
  • El Santísimo Cristo de Burgos, imagen de gran tradición devocional.
  • La significación histórica envuelve la tumba del Cid y su esposa Doña Jimena, su carta de arras y su cofre.
  • El popular Papamoscas, estatua articulada que abre la boca al dar las campanadas de las horas, reclamo habitual de los visitantes.

La catedral burgalesa fue declarada Monumento Nacional el 8 de abril de 1885 y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el 31 de octubre de 1984. Es la única catedral española que tiene esta distinción de la Unesco de forma independiente.